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lunes, 7 de abril de 2014

Piñas por avión desde Cevicos, Cotuí, República Dominicana



Las primeras piñas ya están en Milán, Italia. Llegaron por avión. Desde las privilegiadas tierras de Cevicos, Cotuí. Nunca antes fueron tan dulces, sabrosas y hermosas. Gusto da verlas y placer comerlas. Tienen una historia que te vamos a contar.
 
La historia reciente de la piña dominicana es la de sus productores y es la siguiente:

 
El domingo 9 de diciembre de 2012 los productores de piña de Cevicos se reunieron con Danilo Medina. Visita sorpresa. Le contaron que la piña dominicana estaba agria por el deterioro genético del fruto y el bajo rendimiento. "Le echamos producto (fertilizantes) y no avanza", se quejó el productor Rafael de Jesús. Mucha inversión, demasiado tiempo en producción y poco dinero por cosecha. Allí se les vio diezmados por el desánimo. 
 
"¿Solución -preguntó directo el presidente de la República, cómo puede el gobierno ayudar, qué quieren que yo haga que no pueden hacer ustedes por ustedes mismos? Respuesta: "Importar hijuelos de óptima calidad genética desde Costa Rica que cuestan millones de pesos que no tenemos". 
 
"Cuenten con eso, les garantizó inmediatamente Danilo Medina. Vayan a Costa Rica, vean y escojan los hijuelos ustedes mismos, formalicen la compra, pero sepan que el dinero se lo vamos a dar el año que viene porque ahora (diciembre 2012) no hay en Presupuesto".
 
Marzo, abril y mayo de 2013. 10 millones de hijuelos de la variedad MD-2 fueron traídos a nuestro país y sembrados en las fincas de la Asociación de Productores de Piña de Cevicos (APROPIC). Como pago al apoyo gubernamental, los productores se comprometieron, en la primera cosecha, a entregar 3 millones de hijuelos para que el gobierno los distribuya entre otros productores y así expandir la siembra de excelente piña.
 
4 de abril de 2014. Primer corte. Calidad y rendimiento excelente: se ha empacado entre el 80 y 90 % de la piña sacada del campo, informa Mario Velázquez, presidente del Clúster de la Piña. Cifra record. Cevicos y sus campos, de fiesta.
 
6 de abril. El primer embarque está en Milán, Italia. En la mesa de los milaneses. Llegó por avión. 
 
La piña que llega por avión -hay que explicar- es más fresca que aquella que llega por barco y los consumidores pagan más por ella. La piña por avión marca el precio y lidera el consumo.
 
Una excelente noticia para la República Dominicana, para su Gobierno, para sus productores, para Cevicos y sus campos, tras años al garete, cuando el desánimo y la desesperación comenzaban a hacer estragos en la voluntad de los productores.
 
De acuerdo a Milcíades Madera y a Fabio Giuntoli, productores los dos, 6,000 empleos se habrán creado y 6,000 los furgones que se exportarían al año. Un impacto enorme que dinamiza la economía y la sociedad de Cevicos.
 
Es justo decir, para concluir, que la operación de rescate de la piña y de sus productores, lanzada por el Gobierno, funcionó. La recuperación de la piña dominicana empezó. Arrancó con buen pie. Eso dijo José Ramón Peralta, ministro administrativo, quien estuvo allí a nombre del presidente Danilo Medina y del Gobierno, en el momento de la primera cosecha, para celebrar y compartir la alegría de la victoria de la alianza gobierno-productores de piña de Cevicos.
 
El presidente Danilo Medina ha realizado 63 visitas sorpresa que han permitido relanzar proyectos y apoyar a productores agrícolas y pecuarios por 9,600 millones de pesos, estimular la conversión de agricultores en agroindustriales y crear más de 35,000 empleos.
 
Celebremos Gobierno y productores del campo dominicano nuestra feliz relación. Nunca antes hubo tanto querer. Y tanto poder. De la mano, con cariño, solidaridad y confianza mutua, vamos sumando éxitos en nuestros campos con los plátanos, el banano, los aguacates, los mangos, el arroz, el cacao, el casabe, la cebolla, el maní, la chinola, el zapote, el ñame, la auyama, el jengibre, los vegetales orientales, la tayota, los ajíes, las alcaparras, el orégano y ahora la piña, para dicha de nuestros agricultores pequeños, medianos y grandes.