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domingo, 30 de octubre de 2016

Boyá elabora chocolate que lleva sello de mujer


MONTE PLATA,R.D.-En en Distrito Municipal de Boyá hay un grupo de 15 mujeres que constituyen un punto de referencia siempre que se habla de trabajo... y de chocolate también.A estas mujeres, el interés por la superación les sobra y si usted le dice a cualquier hora del día que “el sol está caliente” para realizar alguna tarea en un vivero de cacao, se arriesga a que su mensaje no sea escuchado. Están acostumbradas a lidiar con eso y en busca de su desarrollo están dispuestas a seguir “echando el pleito”.

Las damas, en su mayoría pobres, amas de casa y solteras, están envueltas en una pequeña empresa de cacao artesanal, a la que la llegada de respaldo económico y de asesoría, pública o privada, no le caería nada mal, según informa Ángela González de los Santos, una de las “cabezas” de esa iniciativa.

El proyecto de cacao es uno de los capítulos en los que está envuelta la Cooperativa de Servicios Múltiples y de Trabajo de Boyá (CoopBoyá), una institución fundada e incorporada por ley en el año 2011. Esa incorporación se logró en gran medida gracias al apoyo ofrecido por la empresa Cortés Hermanos, que les facilitó un vivero para sus actividades productivas, de acuerdo con los datos ofrecidos a este diario, cuando un equipo de prensa visitó el lugar en la provincia Monte Plata.

El acuerdo con Cortés Hermanos ya concluyó, pero González de los Santos recuerda que “ellos (la empresa chocolatera) fueron los iniciadores de la venta de plántulas de cacao, que son plantas certificadas y de las mejores del país”.
Dentro de las instituciones a las que CoopBoyá le agradece, mencionan el Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI), que fue uno de los gestores de la cooperativa.

“A la fecha hemos podido vender plántulas a más de cien productores de la zona de Monte Plata y a otros productores que, como escuchan que son de calidad, vienen y nos compran a nosotras”, refiere Ángela González, en una conversación en la que hablaba tanto del chocolate que se hace, como de las plantas de cacao que comercializa la cooperativa.

“Tenemos un local donde funciona una cocina y donde producimos chocolate artesanal, que solo tiene un 30% de azúcar y un 70% de chocolate puro”, agrega, sin soltar el interés en el tema.

El chocolate que producen en Boyá tiene varias presentaciones y una de ellas es en bombones, en tableta y en mini barras. Es un proyecto de la cooperativa, pero es solo para mujeres. “Es como una fuente de ingresos que nos ayuda para la manutención”, explica desde un ángulo distinto la señora Elena Pérez, otra de las integrantes del grupo. “Yo espero que lleguen muchas cosas buenas”, dice.

El proyecto de chocolate de Boyá está ahora mismo en una etapa muy parecida a la que tenía la pequeña empresa Chocolatera de la Cuenca de Altamira (Chocal) de Puerto Plata, en sus inicios.

Pero Chocal hace años viene creciendo y ha conseguido gran respaldo por parte del Estado, especialmente vía el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) y de la propia Presidencia de la República. De ahí que las mujeres de Boyá visitaron hace un tiempo a Altamira para compartir experiencias sobre la actividad. “Es lo que estamos deseando… que el Gobierno también se interese en nosotras y nos dé apoyo y asesoría. Que nos tome como un proyecto de su interés”, indica Ángela González.

Porque no poseen los aparatos que se requieren para una industria que elabora chocolate, las artesanas de Boyá prefieren hacer el producto en horas de la tarde, sobre todo entre 5:00 y 9:00 de la noche. En ese tiempo elaboran unos 200 bombones, 150 tabletas grandes, porque el tiempo que duran estas para compactarse es más largo, y tabletas medianas elaboran unas 100.

Experiencia en las “expo”

Las “chocolateras de Boyá”, como también se le conoce al grupo, iniciaron comercializando su producción en la primera Expo Monte Plata, en la provincia. “En ese tiempo nos fue muy bien, la provincia nos conoció y a todo el mundo le gustó el chocolate. Fue una experiencia muy buena para las mujeres, porque ahí vieron que lo que se hace gusta y que las personas lo consumen mucho.
Después de ahí volvimos a la otra feria y nos dimos a conocer en Santo Domingo”. En la provincia Monte Plata el chocolate es comercializado en colmados de Boyá, por encargo. También han enviado muestras a Italia, con unos italianos que trabajan en el país. “Cada vez que van a Italia nos piden varias canastas para llevarlas a su país”. No tenemos una marca industrial registrada pero sí tenemos un nombre, expresa Ángela González.